No quiero ser impertinente, pero por las noches paso frío. Hay quien se queja de que el agua de la ducha no le sale con la suficiente presión, hay quien se queja de que en la tostadora no le caben los molletes (me refiero al pan, no creo que alguien intente meter la cara). Yo me quejo de que por las noches paso frío. Además, el agua de la ducha no me sale con presión y no me caben en la tostadora los molletes (ya saben cuáles).
Duermo con tres mantas, quiero decir que me tapo con ellas, no que las acueste a mi lado y les susurre cosas al oído; en ese caso tendría sentido que pasara frío. Bien, me tapo con ellas de manera que casi no puedo respirar. ¿Cuánto pesa una manta? No lo sé, pero tres pesan mucho, hasta el punto de que no puedo darme la vuelta en la cama, como caigo me quedo. El proceso es el siguiente: entro en la habitación (porque la cama está en una habitación, no soy tan raro) con el teléfono móvil; deposito el móvil en la mesilla de noche y echo hacia atrás la primera manta, después la segunda y por último la tercera; sábanas también tengo pero ya se levantan solas. Acto seguido me meto en la cama, me tapo con las sábanas (eso no lo han aprendido), me cubro con la primera manta, después con la segunda y después con la tercera. Si tengo que levantarme a mear por la noche (otro día hablaré de mi próstata) llamo a urgencias; si tengo que levantarme a coger un libro porque no me duermo llamo a urgencias; si tengo que levantarme para ir al trabajo (es un decir) llamo a urgencias, les digo que estoy enfermo, pido un justificante médico y sigo durmiendo. Entenderán que así nunca haga la cama, claro, supone un esfuerzo terrible. Para hacer el amor espero a que llegue la primavera o el verano, aunque da mucho coraje porque los planes atractivos, sólo para fastidiar, siempre aparecen en invierno, será por la necesidad de calor. Ligas un sábado (también puedes ligar un martes, pero estarás sereno y eso siempre acaba en matrimonio; o te emborrachas también los martes, en ese caso no te casarás pero acabarás alcohólico, tú eliges) y al salir de la discoteca le dices que hasta luego, que se espere tres o cuatro meses, que te dé el teléfono que ya llamarás. A ver qué pasa. En una ocasión intenté hacer el amor (primero intenté follar) en invierno y fue divertido; no quiero dar detalles pero es cuestión de práctica. O entra a la primera, antes de taparte con las tres mantas, o no entra. Y cuando entra ya no sale, olvídate de movimientos circulares o diagonales o pendulares (¿hay tantos?) o cambiar de postura porque no puedes. Si quieres salir de ahí, llamas a urgencias.
Otro día hablaré de lo que ocurre cuando me ducho (es un decir), de lo lindo que está el bixo cuando enseña las patitas o de los extraterrestres. Lo que quería decir hoy es que, aún durmiendo con tres mantas, paso frío por las noches. Era nada más que eso.